ArcelorMittal mantiene su compromiso de descarbonizar sus plantas industriales en Francia. La Empresa está trabajando en estrecha colaboración con el Gobierno francés, cuyo liderazgo ha sido clave para la defensa de la industria siderúrgica en Francia y en Europa.
Como ha quedado claramente demostrado, la industria siderúrgica europea se enfrenta a su peor crisis desde la crisis financiera de 2009. Esta situación llevó a ArcelorMittal a posponer sus proyectos de descarbonización en Europa. No obstante, el Plan de Acción para el Acero y los Metales, anunciado por la Comisión Europea en marzo de 2025, infunde optimismo con la perspectiva de que la Comisión Europea aplicará próximamente eficientes mecanismos de defensa comercial y de ajuste en frontera por carbono.
Las revisadas medidas de salvaguardia aplicadas al acero, que entraron en vigor el 1 de abril de 2025, constituyen un primer paso en la dirección adecuada. La industria siderúrgica europea necesita ahora una limitación efectiva de las importaciones de acero a un nivel equivalente al 15 % de la demanda en el mercado, así como un mecanismo de ajuste en frontera por carbono (CBAM, por sus siglas en inglés) eficaz que permita, en particular, evitar las prácticas conocidas como resource shuffling. Ello permitiría restaurar un marco de competencia equitativa en el mercado europeo del acero.
En este contexto, ArcelorMittal confía en que poco después del verano concurran todas las condiciones necesarias para poder relanzar su plan de descarbonización y, en este sentido, confirma su intención de invertir en un primer horno de arco eléctrico en Dunkerque. Dicho horno eléctrico representará una inversión de aproximadamente 1.200 millones de euros.
Este proyecto, conjuntamente con las inversiones recientemente anunciadas (254 millones de euros en Dunkerque y 53 millones de euros en Fos) y la nueva instalación de producción de aceros eléctricos que se está construyendo actualmente en Mardyck y que se prevé concluir antes de que finalice el año (con una inversión de 500 millones de euros), suponen una inversión total de 2.000 millones de euros, lo que demuestra la apuesta de ArcelorMittal por mantener una actividad siderúrgica pujante y sostenible en Francia.
